El seguro de finanza es una forma de evitar o reducir potenciales gastos debidos a los daños ocasionados en una embarcación alquilada. A diferencia de la fianza obligatoria (la fianza depende del valor del y suele ascender a 1000-3000€), el seguro es opcional y no hay obligación de contratarlo.
¿Qué criterios afectan el coste del seguro de fianza?
La póliza de seguro de fianza depende de la cuantía de la fianza. Si no contamos con un seguro, cualquier daño será liquidado de la fianza que, en consecuencia no nos será reintegrada. Esto significa que los costes de las vacaciones pueden aumentar notablemente. Por ello, una póliza de seguro opcional nos permitirá disfrutar tranquilamente de la navegación, sin un coste elevado.
Hay diferentes variantes del seguro de fianza, que debes conocer antes de tomar una decisión:
- Seguro completo (sin fianza) - en vez de una fianza completa, pagamos la prima de seguro y cualquier eventual daño ocasionado en el yate será liquidado por la aseguradora.
- Reducción de fianza - actualmente, es la solución más usada por los armadores. En este caso, abonas la prima del seguro (similar al seguro completo) y una cuantía reducida de la fianza.
- Póliza de seguro estándar para alquiler de embarcación - si el operador que te alquila el yate no te ofrece un seguro de fianza, puedes recurrir a una aseguradora para contratar tal seguro. Debes hacerlo con cierto adelanto y finalizar todas las formalidades con la aseguradora. Una vez que lo tengas todo listo, pagas la prima de seguro en la empresa elegida (puede ser algo inferior al seguro similar ofrecido por el operador). ATENCIÓN: A diferencia de las dos opciones previas, debes pagar la cantidad completa de la fianza al operador, al recoger el yate. Si no se produce ningún daño en la embarcación, recuperamos toda la fianza. En caso de defectos o daños, el operador retiene la fianza. Para recuperar la fianza, deberás ponerte en contacto con la empresa aseguradora.
¿Qué debes recordar al contratar una póliza de seguro de fianza?
- Estas pólizas tienen ciertas limitaciones y no cubren algunos eventos. Normalmente son situaciones tales como inodoro atascado o pérdida de dingui. Antes de iniciar la travesía, merece la pena conocer los detalles de la póliza contratada.
- Estadísticamente, las pérdidas totales o parciales de la fianza ocurren rara vez, pero puede ser un gasto inesperado y muy grande para las tripulaciones. Por ello, merece la pena contratar una buena póliza de seguro. Dividiendo la prima entre varias personas, su coste será más fácil de afrontar y toda la tripulación disfrutará de la tranquilidad.