El foque es una vela de menor tamaño, situada delante de la vela mayor. A diferencia de la vela génova, el foque termina delante de la mayor. Esto significa que tiene una menor superficie expuesta al viento y, por lo tanto, es menos eficaz. No obstante, comparándola con la génova, su manejo es más fácil.
La vela génova es más grande que el foque y suele sobrepasar el mástil. Esta vela se define por su nivel de solapado, que puede alcanzar por ejemplo 105% o 110%. El valor superior al 100 indica el tamaño del área de génova que sobrepasa el mástil. Sus ventajas y desventajas son opuestas a las del foque. La vela génova recoge más viento, pero resulta más difícil de manejar.
Normalmente, las embarcaciones chárter están equipadas con foques y génovas enrollables. Estas velas están sujetas en proa, sobre un estay con molinete, que enrolla y desenrolla la vela como una marquesina. Los molinetes permiten desenrollar y enrollar la vela con rapidez, así como reducir el trapo con viento fuerte.