Catamaranes
Los catamaranes ofrecen un elevado nivel de confort a los tripulantes, mucho espacio en cubierta, un interior espacioso con grandes y cómodos camarotes. Los catamaranes son más estables y no se balancean como las embarcaciones monocasco. Ofrecen una mayor sensación de seguridad a los marineros novatos. El alquiler de un catamarán es una elección ideal para familias con niños, personas mayores y personas que sobre todo desean pasar el tiempo en las playas.
La disposición típica de camarotes en un catamarán ofrece una mayor comodidad de estancia para dos familias que se conocen, porque cada uno de los dos cascos suele contar con dos camarotes y un baño. Así, cada familia cuenta con su "propia" parte de la embarcación. La zona común se sitúa a la altura del cockpit e incluye un comedor y cocina. Permite que la tripulación pase el tiempo junta. Las cubiertas son espaciosas y ofrecen amplias zonas de juego a los niños y mucho espacio para tomar el sol a los adultos.
Los catamaranes suelen contar con cuatro camarotes dobles y dos baños o bien, con cuatro camarotes dobles y cuatro baños. Las versiones de cinco y más camarotes completos son menos frecuentes. Algunas embarcaciones disponen también de camarotes de patrón, con menos espacios que los demás. Estos camarotes ofrecen alojamiento al patrón contratado para gobernar el barco.
Estas embarcaciones son menos numerosas, su oferta más limitada y, en consecuencia, su precio más elevado. Las reservas de catamaranes en temporada alta deben realizarse con mucho adelanto, porque las embarcaciones disponibles a última hora suelen ser las más caras. La principal desventaja de los catamaranes es un mayor precio por amarrar en puertos y marinas.